Errores comunes tras el fallecimiento de un familiar: Guía práctica para evitarlos
La pérdida de un ser querido es uno de los momentos más difíciles y dolorosos que afrontamos en la vida. En medio del proceso de duelo, la familia se ve obligada a tomar decisiones rápidas y a enfrentarse a una compleja maquinaria burocrática. El estrés emocional, la prisa y el normal desconocimiento de las leyes favorecen errores graves. Estos fallos pueden ser costosos, tanto económicamente como en trámites administrativos.
Como especialistas en seguros de decesos y gestoría familiar, observamos que descuidos iniciales provocan complicaciones legales. Con ello se amplían los trámites y los costos. La consecuencia es un entramado difícil de resolver semanas después. En este artículo indicamos los errores comunes tras el fallecimiento de un familiar. Sobre todo, explicamos cómo evitarlos para cuidar a tu familia en los peores momentos.
1. No comprobar la existencia de seguros de decesos o de vida
Este es, sin duda, uno de los errores más frecuentes y costosos. Muchas personas contratan pólizas de decesos o seguros de vida vinculados a hipotecas, tarjetas o convenios laborales sin comunicárselo detalladamente a sus allegados. Al ocurrir el fallecimiento, la familia, por puro desconocimiento, contacta directamente con una funeraria y asume todos los costes del servicio de su propio bolsillo.
¿Cómo evitar este error?
- Consultar el Registro Público: En España existe el Registro de Contratos de Seguros de Cobertura de Fallecimiento, dependiente del Ministerio de Justicia. Transcurridos 15 días hábiles desde el fallecimiento, se puede solicitar este certificado para saber exactamente qué seguros tenía contratados el fallecido.
- Revisar la documentación física y bancaria: Antes de firmar nada con una funeraria, conviene revisar los extractos bancarios recientes en busca de recibos de compañías de seguros de decesos o de vida.
- Comunicarlo a la funeraria de inmediato: Si descubres que existe un seguro de decesos, debes llamar a la aseguradora antes de contratar cualquier servicio funerario privado. Ellos se encargarán de la gestión y del pago directo de los servicios cubiertos en la póliza.
2. Disponer del dinero de las cuentas bancarias del fallecido
Es muy habitual que un familiar directo, que suele tener firma autorizada en las cuentas del fallecido, acuda al banco a retirar dinero para hacer frente a los gastos del entierro o simplemente para «ponerlo a salvo» antes de que el banco bloquee la cuenta. Este acto, aunque se realice con la mejor de las intenciones, es un error grave.
Desde el punto de vista legal, la autorización de firma en una cuenta corriente se extingue en el mismo instante del fallecimiento del titular. Retirar fondos después del deceso sin haber liquidado la herencia puede considerarse una apropiación indebida y generar serios problemas con la Agencia Tributaria y con el resto de los herederos.
¿Cómo actuar correctamente?
Los bancos, al recibir la notificación del fallecimiento, bloquearán la parte del saldo que correspondía al difunto. No obstante, las entidades bancarias permiten liberar fondos de la cuenta bloqueada exclusivamente para el pago de los gastos de sepelio o del Impuesto de Sucesiones, siempre que se presente la factura correspondiente de la funeraria o la liquidación del tributo. No intentes retirar efectivo por cajero o realizar transferencias tras el deceso.
3. Descuidar los plazos legales para la liquidación de impuestos
La burocracia no se detiene por el dolor de una pérdida. Uno de los errores comunes tras el fallecimiento de un familiar es pensar que los trámites de la herencia pueden posponerse indefinidamente. El Impuesto sobre Sucesiones y Donaciones (ISD) y la plusvalía municipal (si hay inmuebles de por medio) tienen plazos muy estrictos.
El plazo para presentar y liquidar el Impuesto de Sucesiones en España es de seis meses a contar desde el día del fallecimiento. Aunque parece un tiempo prudencial, la obtención de certificados, la elaboración del inventario de bienes y la firma de la escritura de herencia ante notario pueden demorarse meses.
¿Qué ocurre si se pasa el plazo?
Si se supera el límite de los seis meses sin haber presentado la liquidación o sin haber solicitado una prórroga, la Administración tributaria aplicará recargos e intereses de demora que aumentarán notablemente la factura fiscal. Recuerda que la prórroga (por otros seis meses más) debe solicitarse obligatoriamente dentro de los primeros cinco meses desde el fallecimiento.
4. Solicitar los certificados oficiales antes de tiempo
La impaciencia y las ganas de resolver los trámites cuanto antes pueden llevar a las familias a acudir a las oficinas del Registro Civil o del Ministerio de Justicia al día siguiente del entierro. Sin embargo, la administración pública requiere sus propios tiempos de procesamiento.
Para solicitar el Certificado de Actos de Últimas Voluntades (que determina si el fallecido dejó testamento y ante qué notario) y el Certificado de Contratos de Seguros de Cobertura de Fallecimiento, es obligatorio que hayan transcurrido 15 días hábiles desde el día posterior al fallecimiento. Si se solicitan antes, la solicitud será rechazada, lo que supondrá una pérdida de tiempo y, en ocasiones, de tasas tasas administrativas.
5. No solicitar las pensiones de viudedad u orfandad a tiempo
Cuando fallece una persona que cotizaba a la Seguridad Social o que ya era pensionista, sus familiares directos (cónyuge, pareja de hecho o hijos) suelen tener derecho a prestaciones económicas como la pensión de viudedad, de orfandad o el auxilio por defunción.
Un error administrativo recurrente es retrasar la solicitud de estas pensiones. Aunque el derecho a solicitar la pensión de viudedad no prescribe, la Seguridad Social solo abonará con carácter retroactivo un máximo de tres meses desde la fecha de la solicitud. Si tardas un año en tramitarla, perderás nueve meses de prestación que te correspondían por ley.
6. Firmar servicios funerarios sin revisar el presupuesto detallado
En los momentos de shock inicial, la toma de decisiones se vuelve sumamente vulnerable. Muchas familias acuden a la empresa funeraria y firman el primer presupuesto que se les presenta sin desglosar los conceptos ni comparar opciones. Esto puede derivar en la contratación de servicios innecesarios, flores no deseadas o ataúdes de gamas muy superiores a las que realmente deseaba la familia.
Si no se cuenta con un seguro de decesos que cubra y coordine todo el servicio, es vital solicitar un presupuesto detallado por escrito antes de autorizar cualquier actuación. Las funerarias en España están obligadas a ofrecer una lista de precios transparente y clara a los usuarios.
¿Cómo ayuda un seguro de decesos a evitar todos estos errores?
Contratar una póliza de decesos es mucho más que asegurar el coste de un entierro o cremación. El verdadero valor de este tipo de seguros en la actualidad reside en su capacidad de gestión y asesoramiento en los momentos más críticos.
Un seguro de decesos moderno actúa como un escudo protector para la familia frente a todos los errores mencionados:
- Coordinación profesional inmediata: Desde el primer minuto, un agente de la compañía se encarga de organizar el traslado, el tanatorio y el servicio fúnebre, evitando que la familia tome decisiones precipitadas bajo presión emocional.
- Gestoría administrativa post-mortem: La póliza suele incluir la obtención de certificados oficiales (defunción, últimas voluntades, seguros), la baja en la Seguridad Social y el asesoramiento legal especializado para la tramitación de herencias y pensiones.
- Control de plazos: Al dejar los trámites en manos de gestores profesionales, se garantiza que la liquidación de impuestos y las solicitudes de pensiones se realicen estrictamente dentro de los plazos legales establecidos.
Conclusiones
La pérdida de un familiar es un proceso doloroso en el que la cabeza no suele estar para
papeleos, plazos ni gestiones bancarias. Cometer errores comunes tras el fallecimiento de un familiar es sumamente fácil si se intenta afrontar todo el proceso en solitario y sin la experiencia necesaria. Conocer los plazos, evitar movimientos bancarios impulsivos y, sobre todo, contar con el respaldo de profesionales especializados marca la diferencia entre una despedida en paz o un calvario legal y financiero para los que se quedan.
Si deseas proteger a tu familia de estas complicaciones administrativas y asegurar su tranquilidad en el futuro, te invitamos a informarte sin compromiso. En todosegurosdedecesos.com te ayudamos a encontrar la póliza de decesos que mejor se adapte a tus necesidades y presupuesto, garantizando que los tuyos cuenten con el mejor apoyo profesional cuando más lo necesiten.

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